Película estadounidense del año 2014. Su director Michael Aguiar debutaba como director de largometrajes con esta entrega y debo decir que mostró muy buenas intenciones. El problema de películas como The Laughing Mask, al igual que Bunnyman, saga que siempre recuerdo por estas cosas, es su bajo presupuesto. Desde el vamos, la calidad de la imagen ya es mala. Las actuaciones son difíciles de calificar, pero ninguna supera los 6 puntos. Algo que es notorio y se hace cada vez más tedioso es la escasa longitud de las escenas y la poca imaginación a la hora de crear ambientación. La musicalización es reiterativa todo el tiempo, se encaja en un género del cual no sale nunca, lo cual genera suspiros de aburrimiento por momentos. La historia está muy bien intencionada, pero la película nunca entra en un ritmo que genere suspenso, y mucho menos terror, y sobre el final, hay una mezcla de película de terror y acción donde el asesino decide terminar el trabajo a lo Bruce Willis en Duro de Matar. La interpretación de los personajes está ultraexagerada, incluso la del asesino, quien termina salvando la película gracias a su morbosidad y perversión en los crímenes. En ese sentido, Aguiar muestra un asesino desalmado, que disfruta torturando y acechando a sus víctimas. Otro a punto a favor a mi parecer es la estética del asesino, la máscara es innovadora y no precisamente agradable a la vista. Para ir cerrando, The Laughing Mask no cumple las expectativas, aunque su final anticipa una secuela, que por supuesto necesitará mejorar muchas cosas, aunque, vuelvo a repetir, sus intenciones no son desacertadas.

VALORACION: 3 ptos.